FamiLab
4–9 años10 minFácil10 puntosQuímica

Leche mágica: los colores que huyen

Gotas de colores sobre leche y una gota de jabón: los colores salen huyendo en remolinos.

Materiales

  • 150 mlLeche enterao Nata líquida diluida con agua (sale aún más vistoso)
  • 1Plato llano
  • 4 coloresColorante alimentario de 4 colores
  • 1 gotaJabón lavavajillas
  • 1Bastoncillo de algodóno La punta de un palillo

Paso a paso

  1. 1

    Cubre el fondo del plato con 150 ml de leche

    Entera: la grasa es la clave

  2. 2

    Pon 1 gota de cada color en el centro

    Juntas pero sin tocarse

  3. 3

    Moja la punta de un bastoncillo en jabón

    Basta con una gota

  4. 4

    Toca el centro de la leche y no te muevas

    Mira desde arriba: los colores salen huyendo

Resultado

¡Los colores huyen!

¿Por qué pasa?

La superficie de la leche está tensa, como una piel. El jabón la afloja justo donde lo tocas, y el resto de la superficie, que sigue tensa, tira hacia fuera y arrastra los colores. Además, el jabón va persiguiendo la grasa de la leche y crea corrientes: por eso los colores siguen girando un buen rato.

Para los padres

La ciencia, para responderle

El jabón rompe la «piel» de la leche (la tensión superficial) y la superficie tira de los colores hacia fuera.

Las partículas de un líquido se atraen entre sí, y en la superficie esa atracción forma una especie de piel tensa: la tensión superficial. El jabón la debilita en el punto donde toca. Como alrededor la piel sigue tensa, tira hacia fuera, igual que una goma estirada que se suelta por un lado, y arrastra el colorante que flota encima. Luego entra en juego la grasa: las moléculas de jabón tienen una punta que se une al agua y otra que se une a la grasa, y al ir buscando las gotitas de grasa de la leche mueven el líquido y forman remolinos. Con leche desnatada casi no pasa nada porque apenas tiene grasa.

Lo que te va a preguntar

«¿Por qué los colores no se mezclan solos?»

Flotan encima de la leche y la superficie está quieta. Hasta que el jabón no la mueve, cada gota se queda en su sitio.

«¿Qué hace el jabón?»

Afloja la piel de la leche justo donde la toca. El resto tira hacia fuera y se lleva los colores, como cuando sueltas una goma estirada.

«¿Por qué con agua no sale igual?»

Con agua los colores también se apartan, pero se mezclan enseguida. La grasa de la leche hace que el jabón siga moviéndolo todo un buen rato.

«¿Por qué al final se para?»

El jabón se ha repartido por toda la superficie y ya no hay diferencia que tire. Moja otra vez el bastoncillo y tócala en otro sitio.

En la vida real: El jabón quita la grasa de los platos por lo mismo: una punta de su molécula agarra la grasa y la otra el agua. Y los insectos zapateros caminan sobre el agua gracias a esa «piel».

Animación paso a paso

Para seguirla con el móvil en la mesa: se para al final de cada paso.

¡Lo hemos hecho!